La luna llena y el sol se pusieron a jugar entre nubes de algodón festejando el porque sí y que la vida es bella.
Cada uno tomó su cuenco y juntaron el granizo que había caído del cielo esa misma noche.
El calorcito del arco iris los fue derritiendo hasta que desbordaban de agua límpida y clara.
Pensaron hacer una travesura:-y si la volcamos, qué pasará?
Empujan y empujan, y descansan, la luna le dice al sol: -persevera y triunfarás! y cataplín, el agua empieza a caer cual finas gotas de cristal.
El sol le murmura al oído:- viste? querer es poder!
Mientras tanto en el jardín muy orondo estaba el sapo Pepe, de rabia, negro como el carbón, con ojos de lucero, dientes de perlas y labios de rubí, todo emperifolado! esperando a su rana Juana para comenzar el picni, pues hoy se reconciliarían, y bajo el agua pensaba que la vida es un valle de lágrimas, que siempre que llovió paró...
Juana llega con sus rizos de oro y le dice a Pepe que lo quiere hasta el cielo, que lo perdona porque perdonar es divino, y le entrega de regalo un paquete precioso, sorpresa! un largavistas!
Abrazaditos los dos se ponen a espiar hacia la nube y ven al sol y la luna descansando plácidamente bajo un cartel luminoso que dice: no molestar, el descanso es salud!
María Alicia
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Cada uno tomó su cuenco y juntaron el granizo que había caído del cielo esa misma noche.
El calorcito del arco iris los fue derritiendo hasta que desbordaban de agua límpida y clara.
Pensaron hacer una travesura:-y si la volcamos, qué pasará?
Empujan y empujan, y descansan, la luna le dice al sol: -persevera y triunfarás! y cataplín, el agua empieza a caer cual finas gotas de cristal.
El sol le murmura al oído:- viste? querer es poder!
Mientras tanto en el jardín muy orondo estaba el sapo Pepe, de rabia, negro como el carbón, con ojos de lucero, dientes de perlas y labios de rubí, todo emperifolado! esperando a su rana Juana para comenzar el picni, pues hoy se reconciliarían, y bajo el agua pensaba que la vida es un valle de lágrimas, que siempre que llovió paró...
Juana llega con sus rizos de oro y le dice a Pepe que lo quiere hasta el cielo, que lo perdona porque perdonar es divino, y le entrega de regalo un paquete precioso, sorpresa! un largavistas!
Abrazaditos los dos se ponen a espiar hacia la nube y ven al sol y la luna descansando plácidamente bajo un cartel luminoso que dice: no molestar, el descanso es salud!
María Alicia
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