
Cuentan una vez que se reunieron en un lugar de la tierra todos los sentimientos, cualidades y defectos de los seres humanos.
"Es un Juego"- explicó La Locura-" en el que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde 1 hasta 1000000 ustedes se esconden y cuando yo haya terminado de contar, el 1º de ustedes al que yo encuentre ocupa mi lugar para continuar el juego."
La Verdad prefirió no esconderse, ¿para qué?, si al final siempre la hallaban.
"Uno, dos, tres..." comenzó a contar La Locura....
La Generosidad no alcanzaba a esconderse, pues cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos; que si un lago cristalino ideal para La Belleza, que su la rendija de un árbol perfecta para La Timidez, que si el vuelo de una mariposa, lo mejor para La Voluptuosidad, que si una ráfaga de viento, magnífica para La Libertad; finalmente terminó por esconderse en un rayito de sol.
El Egoísmo en cambio, encontró un sitio muy bueno ; ventilado, cómodo...y sólo para él!
Cuando La Locura contaba 999.999... El Amor aun no había encontrado un sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado... hasta que se divisó un rosal y enternecido decidió esconderse entre sus flores.
La primera en aparecer fue La Pereza sólo a tres pasos de una piedra...
En un descuido encontró a La Envidia y claro, pudo deducir donde estaba El Exito.
Al Egoísmo no tuvo ni que buscarlo, él solito salió disparado de su escondite, que había resultado ser un nido de avispas.
Al Talento entre la hierba fresca, a La Angustia en una oscura cueva, a La Mentira detrás del arco iris... (mentira, si ella estaba en el fondo del océano) y hasta El Olvido...al que ya se le había olvidado que estaba jugando a las escondidas.
Pero sólo El Amor no aparecía en ningún sitio...
La Locura no sabía que hacer para disculparse con El Amor, lloró, rogó, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo!
Desde ese entonces, dese el día en que se jugó por primera vez a las escondidas en la tierra,
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